Sylvia
Habían sido cuatro días maravillosos, sin tener que pensar en nada más que mis caprichos, Callan, divertirme, comer, cosas básicas.
Una noche hicimos un asado en la playa y dejamos correr a nuestros lobos, los chicos intentarían darnos caza, fue muy divertido, sobre todo porque no conocíamos la isla y esto nos permitió recorrerla, tanto Deo como Aruna amaban poder disfrutar de este edén.
A nuestro regreso Adam vino a recogernos al aeropuerto y en ese instante se rompió mi burbuja, pu