Callan
Era un día que venía deseando que se aproximara, verla a ella de blanco avanzando hacia mí de la mano de Benjamín, su padre, hizo que mi corazón se detuviera, Deo por su parte estaba eufórico.
Al unir mi mano a la suya me envió a un frenesí, primero por la sensación de la corriente eléctrica y chispeante de nuestro contacto y luego porque era el momento especial en el que ante una audiencia numerosa pronunciaríamos nuestros votos y promesas.
Al finalizar ambas ceremonias, un sin númer