Melissa caminó nerviosa por la habitación, mordió su uña hasta que accidentalmente se lastimó la piel que la cubría y trató de no gritarle a la chica que corrió para atenderla. Forest se había ido en medio de la noche, alguien había golpeado a la puerta de su habitación con rabia en medio de la madrugada y aunque había dicho que quería quedarse con su alfa, el miedo era constante dentro de ella.
Sintió un ligero dolor en sus lumbares, respiró profundo antes de sentarse en la cama para descansar