Forest observó la pequeña figura femenina con demasiada ropa sobre su cuerpo, sabía que era difícil mantener el calor estando en un estado humano, pero aquella chica definitivamente era demasiado menuda en comparación al resto de lobos. El lobo ambarino que se sentó a su lado en aquella oculta colina hizo a Forest gruñir, el animal respondió con otro alarido y ambos cambiaron en aquel frío valle teñido por la nieve.
— ¿Está todo bien?
— Nadie nos vio Forest — Samuel miró a su alfa — ¿Debería se