Pov Amaya
Me encuentro de nuevo frente a Mariel, ha estado infundiendo su magia en mí desde que regresé de aquella misión fallida.
—No puedo creer tu imprudencia.
—Lo siento, no supe en realidad ni como lo hice.
—Lo se, sé que fue parte de tu instinto pero tú cuerpo no está preparado para esto.
Deje que me siguiera dando sermones por un buen rato. Tenía razón, pero era lo que debía hacer.
Regreso a mi estudio y me pongo a trabajar en una pila de documentos. La manada ha crecido más por lo ta