Pov Amaya
—Amaya todo estará bien.
Me aferré fuerte a su camisa sintiendo aquel dolor punzante recorrerme.
Cerré los ojos dejando que lágrimas saladas mojaran mis mejillas y se deslizaran hasta caer.
Lloraba de dolor, de rabia, de frustración, pero entendí que yo solo fuí el juguete del Alfa, solo algo con lo que él disfrutó jugar para luego tirarlo.
Que buen actor eres Hardick, realmente creí que me amabas, realmente creí en todas tus maldit4s mentiras.
Sentí el dolor ser reemplaza