Pov Amaya
Gasto mi energía con entrenamiento. Trato de mantener mi mente ocupada todo lo que puedo.
Han pasado días desde aquel sueño que por alguna razón se niega a salir de mi mente. Talvez por el hecho de que lo sentí muy real.
Sigo golpeando mi espada una, otra y otra vez hasta que una enorme mano la detiene. —Aya debes detenerte, mejor ven, acompáñame a dar un paseo.
Camino en silencio del brazo del Alfa por las calles alegres de su manada y sea lo que sea que esté haciendo, fun