VICTORIA
Siento un nudo en mi estómago mientras miro a Zarco, su mirada intensa y curiosa me hace sentir incómoda. Me pregunto ¿Cómo va a reaccionar? ¿me va a despreciar? A condenar. Trato de mantener la calma, pero mi corazón late con fuerza en mi pecho.
Zarco me pregunta de nuevo, su voz suave pero firme.
—Victoria, ¿estás embarazada? —Me siento petrificada, no sé qué decir. Quiero confesar la verdad, pero algo me detiene. El miedo a su reacción, el miedo a perderlo.
Me quedo callada, tratand