DESAPARECIDA.
ZARCO
Conduzco mi auto, sumergido en mis pensamientos, mientras la música suena en el fondo. Acabo de dejar a Victoria, y no puedo sacarla de mi mente. Recuerdo los momentos que hemos compartido, su sonrisa, su risa, su mirada. Y ahora, está embarazada de mi hijo. Me siento responsable, me siento orgulloso.
Pero también pienso en el tema de la manada. Debo encontrar una manera de resolverlo, de mantener la paz y la estabilidad. Pero hay algo más importante que debo hacer primero: finiquitar las