Capítulo 85: No son celos, no es amor.
Adalet sintió cómo su pecho subía y bajaba rápidamente, atrapada entre la rabia de Zefor y la atracción que sentía por él… ¡Su rostro rojo de pena e indignación!
—¿De verdad crees que voy a creerte? —preguntó Zefor, acercándose aún más, su aliento caliente sobre su rostro—. ¿Por qué debería confiar en ti ahora, Luna?
Adalet tembló, no solo por el miedo, sino porque el roce de su cuerpo contra el de Zefor la hacía sentir una mezcla de sensaciones extremadamente placenteras.
A pesar de la