Capítulo 164: No puedo, te amo demasiado.
La luna lo bañaba todo con su brillo pálido. El pasillo largo, de barandas pulidas y farolas encendidas, parecía suspendido en el tiempo.
Una ligera brisa agitaba la cabellera rubia de Adalet, pero ella apenas la sentía. Solo podía mirar a Zefor, con el corazón latiendo fuerte en el pecho.
—¿Tan poco te importa tu vida y la del cachorro en tu vientre? —gruñó ese Alfa dorado, cada palabra saliendo como un filo tenso de rabia contenida—. ¿En serio eres tan terca para arriesgarte… por el hij