Evelyn
El mundo es blanco, pero no un blanco puro o brillante. Es un blanco roto, como una niebla espesa que se arremolina a mi alrededor, flotando sin sentido. No hay suelo bajo mis pies, pero tampoco caigo.
No hay cielo sobre mi cabeza, pero siento que algo me observa desde las alturas. Estoy suspendida en un lugar donde no existe el tiempo ni la gravedad. Un lugar que no reconozco.
Camino sin caminar. Avanzo sin avanzar. Y entonces, de la nada, las veo.
Frente a mí, aparecen las figuras. Cua