Leonard
Las velas iluminan la mesa con una luz tenue.
El comedor está en silencio, excepto por el sonido de los cubiertos al chocar contra los platos.
Megara está sentada frente a mí, con su elegante postura y su sonrisa estudiada.
No puedo negar su belleza, porque sería una mentira, pero el hecho de que sea hermosa no significa que quiera tenerla de Luna.
En especial conociéndola como lo hago. Pero he de admitir que entre las opciones es la mejor.
—Es sorprendente que hayas aceptado cenar conm