Leonard
El aire huele a humedad, a leña quemada y a sangre seca.
Los cazadores nos escoltan hasta el corazón del campamento, donde varias tiendas toscas se alzan entre árboles deformes.
Puedo sentir cómo cada mirada que se posa sobre nosotros destila odio puro.
No los culpo. Para ellos, un lobo es una amenaza que camina.
Pero esta vez… también somos su única esperanza.
Nos detienen frente a una hoguera donde un joven, de no más de veinticinco años, afila una lanza de plata con movimientos mecáni