Capítulo 63: En las llamas del infierno.
Génesis despertaba esa mañana tal y como lo había hecho los últimos años. Mirando hacia fuera de sus ventanales, la loba blanca observo los jardines vacíos, de aquella hermosa y enorme casa blanca. Mirando sus manos, las notó pequeñas; iguales a las de una niña. El reflejo que el espejo le devolvía, era el de una dulce y hermosa infanta, que no podía rebasar los cuatro años, y con los ojos perdidos en la nada, lágrimas se derramaron desde sus bellos ojos violeta.
Recorriendo con su palma aquell