Capítulo 52: La luna de plata.
El olor del viento, había cambiado. Nápoles se había quedado atrás, y Ayla se dirigía hacia donde supuestamente Artem Kingsley se encontraba. No tenía que pensar demasiado para deducir lo que estaba pasando; el Alfa Artem la estaba despistando a propósito, porque ya no la quería cerca de él. Sabía bien que se había reunido de nuevo con Génesis, y aun cuando al comienzo le divertía el juego de las escondidas, ya había dejado de ser divertido. Los efectos de la pócima que le había estado dando du