Capítulo 42: La petición.
El calor del verano, lentamente se iba quedando atrás, dando paso al otoño y vientos cada vez más fríos. Génesis observaba como las hojas de los árboles en sus amplios jardines, lentamente iban cayendo en aquella danza otoñal. Pronto el verdor se iría, para colorearlo todo de rojo y naranja. Viendo como el auto de su padre se estacionaba, Génesis sonrió; Leopoldo Montefeltro estaba de vuelta, y notando que este bajaba del lujoso automóvil, se sorprendió al ver a un par de niños a su lado…él no