Capítulo 18 La libertad a veces lo es todo.
“Félix, abre el corral", dijo Georgina ordenándole al capataz.
“ Por supuesto”.
Avanzo con su caballo, que ahora no había duda alguna de que este maravilloso animal era suyo, cuando salió del corral montada en ese caballo, todos le hacían una reverencia en respeto, hasta que pase justo enfrente mí y se detuvo dándome la oportunidad de admirar su belleza.
No podía dejar de mirarla, lo hermosa que se veía y me sentí tan orgulloso de ella que tenía que decírselo “ En verdad eres sorprenderte G