28. El celo

A la mañana siguiente Dayron se fue a cumplir sus obligaciones ya que estuvo ausente todo estos días que estuve secuestrada y Angi había recogido a su hija como a las seis de la mañana.

Yo me desperté como a las diez, una vez bañada y vestida me dispuse a bajar a comer algo, pero justo cuando tenía la mano en el picaporte alguien abre la puerta y yo caigo de nalgas en el suelo.

—¡Ahh! —gritó Carol entrando junto a Fani y Adelaide.

—Auch —me quejé levantándome
Sigue leyendo este libro gratis
Escanea el código para descargar la APP
Explora y lee buenas novelas sin costo
Miles de novelas gratis en BueNovela. ¡Descarga y lee en cualquier momento!
Lee libros gratis en la app
Escanea el código para leer en la APP