21. Maratón 3/3
Verónica
Me despierto a causa del pisotón que me han proporcionado.
—Auch. ¿Era necesario? Son blancos.
Alzo mi vista encontrándome con la responsable de esto. ¿Por qué para despertarme siempre tiene que ser por un golpe? Y ahora con mis tenis, los había limpiado ayer y quedaron como nuevos.
—¡Roni!
—¿Qué quieres Fani? —sigo con los ojos cerrados.
—Despierta, hay que salir de aquí.
—¿Hacia falta pisarme? Mis dedos son muy sensibles.
—No te despertabas con mis gritos.
—Agg, cállense de una vez.