Han pasado solo dos días desde que me transformé por primera vez y, la verdad, está siendo un completo infierno. Raikus, mi lobo, cada vez que lo dejo salir para ejercitar nuestros músculos recién adquiridos, intenta tomar el control para ir en pos de Mina y marcarla como nuestra, la distancia que impongo de forma intencional para no abrumarla, lo está volviendo loco.
Su aroma está por toda la casa, por el simple hecho de que pasa mucho tiempo aquí por ser la hija de mis "tíos", y tener su per