La luz aumenta momentáneamente de golpe, como si alguien hubiera encendido uno de esos enormes reflectores desde el fondo del lago, y cuando vuelvo a enfocar la mirada, me quedo helada ante lo que veo. Del centro del remolino, una figura empieza a surgir. Su rostro está oculto bajo una capucha negra (que no está mojada en absoluto, como si no estuviera realmente saliendo de lo más profundo del lago) y la corona hecha de piezas como de plata del siclo lunar brillando como el astro mismo, flotand