33. Hambre cruda
POV: Lothar Weber
—¿Cuándo podré ir a verte? —preguntó Dorothea cuando ya iba de salida—. Nunca he podido ir a tu casa… Así que, mi regalo de cumpleaños será ese, ¿sí? Que me dejes ir.
Mis ojos se desviaron más allá de ella, enfocándose en Artem, que estaba sentado en uno de los sofás del vestíbulo, observándonos con evidente recelo. No podía decirle que no, pero tampoco era tan sencillo aceptar su petición de inmediato. Ahora que Nika vivía conmigo y esperaba a mi hijo, la situación era más d