Liz: Celes, vamos a acostarnos. No puedes estar en la ventana toda la noche. Vamos, por favor, confía en mí.
Celeste: ¿Ocurre algo? No sé, me siento diferente. Es algo extraño. Trato de abrir la ventana, pero entra un ligero sabor amargo.
-Liz: Vamos para el cuarto ya. Cierra la ventana, por favor. Tomo el control y nos vamos a acostar. Es algo extraño, pero no sabría qué es. Trato de comunicarme con mis lobitos, pero no hay respuesta. Deben ser ideas mías. Lo importante es que el cachorro esté