Mundo de ficçãoIniciar sessãoEva
—¡Hola! ¿Cómo estás? —Dylan llegó a mi pórtico, me encontraba sentada, mientras cuidaba a mis hermanos. Mi madre tenía más de dos horas que se había ido en busca de mi padre.
—¡Eh! Bien… estoy bien Dylan
—Pues no lo parece, tengo un buen ra







