Pecados Capitales: Pereza.
Los oyó discutir, otra vez, por las mismas ridiculeces de siempre. A veces sus hermanos lo agotaban más de lo necesario y no, no era como si él fuera muy activo dentro de su peculiar familia. Ser el menor de 7 hermanos tenía sus buenas ventajas y, esporádicamente, por no decir siempre, se aprovechaba de ello.
—No pondrás tus colmillos en el cuello de mi pareja —acusó Zamiel.
—¿Por qué no? —preguntó Zeth, con tono altanero.
—No puedo creer esto, ¡las empresas de...!
—¿A quién le importa esas emp