Las voces dicen "hazlo".
Poco a poco se fue apagando y fue perdiendo el brillo que había recuperado en sus ojos. Las sonrisas fueron desvaneciéndose y las ganas de lacerarse a sí mismo volvieron. Lo que había logrado en los últimos tres meses se esfumaba, dejándolo sin ganas de nada ni siquiera de levantarse de la cama.
Aquel ser de mirada color zafiro se convirtió en su sombra. Aquella voz austera se transformó en un eco dentro su mente. ¿Por qué? ¿Por qué no podía vivir tranquilo? ¿Por qué todo pareciera estar en su