Los mafiosos que estaban más habituados a los ataques y que sabían cómo sucedía todo, podían ver el gran peligro que corrían todos ahí, sobre todo las mujeres, ellos traían un arma con que defenderse, pero solo eran cuatro en comparación con el número de enemigos que estaban por entrar
— ¡Pero que carajos, pudiste haber matado a Alessandra, que imprudente has sido, pareces un peligroso mafioso! ¿Y por qué diablos traes un arma contigo? !Alessandra, Alejate de él, te puede hacer daño!
— ¡