Las palabras de Isack eran casi irresistibles para Amelia, era tan romántico como aterrador al mismo tiempo.
— Deja de decir todas esas cosas, no es normal Isack, uno no puede ir por ahí desviviendo gente. ¿Te imaginas el ejemplo que le darías a nuestros hijos? Pensaran que su padre es un villano asesino sin escrúpulos. No quiero que mis hijos te vean de esa forma tan negativa solo porque no puedes controlar tu carácter.
Quizás Amelia no se dió cuenta de que se había visualizado en un fut