Capítulo 28: Dayana, se entera de la apuesta.
—No puedo creer que le des la razón a ese tipo, soy tu hija y debes de estar de mi lado, mamá.
—Cuando aprenderás a mantener la boca cerrada, Dayana. Ya fue suficiente de tus berrinches, toma tus cosas y vamos a casa.
—Esto es insólito, no puedo creerlo. Dominick, dile algo, no te quedes callado y mirando como un idiota.
— ¿Qué quieres que le diga? si hablo, me puede ir peor que a ti, mejor déjalo así y vayamos a descansar un poco que nos hace falta.
—No lo puedo creer, tan hombrecito que te ve