Mi padre tenía dos días de estar hospitalizado, después de que despertó de la recaída que tuvo, decidimos que era mejor para él mantenerse ahí, para que lo estuvieran vigilando constantemente. Además si salía del hospital no daría espacio para que termináramos lo que Xavier empezó, con el apoyo de mi madre.
Nunca en mi vida la había vista tan enojada como en esa ocasión, al grado de levantarle el castigo que le tenía impuesto a mi amigo. Dayana se encargó de mantener la cordura por todos nosotr