De alguna manera me las arreglé para pasar todo un turno sin toparme con los gemelos ni una sola vez.
Finalmente salí del baño después de recomponerme y me alegré de encontrar que los gemelos ya se habían ido. Mi lamentable alegría duró poco cuando Cameron me entregó una nota.
“Ellos querían que te diera esto”. Cameron frunció el ceño, “Ellos no te hicieron daño, ¿verdad?”.
“No”. Agité mi cabeza. Esas eran todas las respuestas que estaba dispuesta a dar.
“Bien”. Cameron asintió, “Solo asegur