Mundo ficciónIniciar sesiónOliver
Palmeo a mi lado en busca de Allegra, pero no está. Me incorporo para ver su silueta sentada mirando hacia la ventana, abrazando sus rodillas.
―Que sucede, ¿no puedes dormir? ―pregunto sentándome a su lado, luego de encender la luz.
Ella asiente. Reparo en la desnudez de su torso, en sus senos pequeños y firmes tapados con sus rodillas. En su piel nívea y suave bajo mi tacto. Lleva el cabello suelto, es negro y largo, le cae todo en la espalda.







