Capítulo 45. El poder detrás del poder (2da parte)
En eso, miró fijamente a sus escoltas provisionales, con unos ojos tan fríos que les hicieron recordar a la mirada pérfida de la reina Jucanda. Y les dijo con una voz llena de rencor:
- Aunque sea un rehén, haré todo lo que esté a mi alcance para sobrellevar la situación. No necesito que me protejan, solo que me respeten y eviten que estos intrépidos guardias abusen de su poder contra los sirvientes que nos juraron lealtad y las damas personales de mis hermanitos. Si notan algo, avísenme de in