Capítulo 28. Siempre hay una primera vez (2da parte)
Panambi le abrió la bata y la deslizó por sobre sus hombros, llegando hasta los brazos y arrojando la parte superior al suelo. Brett también llevaba un par de pantalones sujetados por una correa. La joven monarca estiró el cinto hasta aflojar los pantalones, haciendo que se deslizara por sus piernas y dejándolo, así, en ropa interior.
- Ahora es tu turno.
Panambi le dio la espalda, ya que el vestido que llevaba se desprendía por atrás. Las manos de Brett temblaron, pero se propuso ser valient