La señora que la ayudaba a probarse los vestidos que Patrick elegía para ella sonreía divertida cada vez que salía del probador con un vestido diferente y él agitaba la mano diciendo cosas como:
— ¿Puede ser más corto?— o algo así como: — ¡Quítatelo en este instante!— , cuando aparecía con un vestido morado que le dejaba la espalda al descubierto hasta la parte más baja de la espalda.
Charlotte estaba dispuesta a salir de la tienda y volver sola a casa cuando salió con un sencillo vestido neg