Una sensación eléctrica recorrió mi cuerpo cuando Theo tomó mi mano. Maldita sea. Incluso después de diez años, todavía me hacía sentir lo mismo. Vi la forma en que sus ojos se clavaban en los míos y aparté la mirada, tratando de calmar mi pulso.
¿Por qué George nunca me hacía sentir así? En los diez años que había pasado con él, nunca había hecho que mi corazón se acelerara de una buena manera.
No obstante, le hice una señal al M.C. de que tenía algo que decir y él me permitió tomar el micrófo