Mundo de ficçãoIniciar sessãoAilín
Cuando lo vi me quedé paralizada. No se me ocurrió nada mejor que hacerme la indiferente, porque mi corazón empezó a latir frenético, el deseo comenzó a arremolinarse en mi bajo vientre obligándome a contenerme para no saltarle encima y besarlo hasta la saciedad.
Logré reaccionar a tiempo, no es que estuviera







