Mundo ficciónIniciar sesiónIban a cumplir ocho horas caminando y su futura esposa mantenía un buen ritmo, aunque estaba un poco pálida así que decidió que podían detenerse.
—Estamos cerca de uno de los pueblos por los que vamos a pasar. podemos detenernos esta noche y dormir en una habitación y disfrutar de las comodidades de una buena cena casera.
—deberíamos seguir caminando para así aprovechar la noche.
—ya empieza a hacer bastante frío, quiero que descansemos. Te daré algo de mi sangre y dor







