Mundo ficciónIniciar sesiónGordon la miraba como si no la reconociera y ella se sintió tan bien con aquello que se relajó aún más en el abrazo cálido y protector de ese hombre tan hermoso que de nuevo, llegaba a ella cuando más lo necesitaba.
Mathew se sintió invencible, porque el que su compañera se hallara tan cómoda y confiada bajo su abrazo, eso le calentó el alma.
La magia del momento la rompió Gordon, maldito imbécil del que iba a encargarse.
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