Capítulo XX

Narra Gabriel

Ahora que estoy con Alessa en aquella cabaña simplemente era perfecto, tenerla entre mis brazos era maravilloso, así que simplemente me dejo llevar y reclamo sus labios, hasta que me sienta extasiado, y claro ahora sí puedo tocar como me plazca.

-Si quieres tocar puedes hacerlo

He quedado en shock, y me quedo mirando a Alessa quien me dedica una sonrisa burlona, así que solo levanto mi ceja y doy una sonrisa traviesa – con que ¿leíste mi mente?

-Si tú lo haces ¿Por qué yo no puedo
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