09/ Resolver los problemas de los demás. p3
—Farah… —Abro la puerta levemente y con temor a confirmar que ella no me ha dejado sola y encerrada en este enorme edificio que da miedo de noche. La miro sentada en su escritorio, sí, sobre él, y mirando hacia el enorme balcón que muestra el cielo estrellado. La radio resuena en toda la habitación y ella no se da cuenta de mi presencia al entrar, ya que está muy centrada en escuchar lo que dicen… O, eso creo yo.
Estar con quienes queremos es una tremenda dicha. Y no hablo solo de manera románt