Al llegar a mi casa, aparque el coche, baje y directamente abri la puerta entrando en mi casa dirigiendome hacia el cuarto de baño, necesitaba con urgencia lavarme los dientes y la boca para quitarme el asqueroso sabor de Mario. Me quite la ropa, me duche poniendome después el pijama. Me fui a la cocina para comer algo, pues los bebés aunque eran muy pequeños necesitaban comer como yo. No había nadie en mi casa, dado que mi hermana tenía la prueba de su vestido acompañándola mi madre como me su