Capítulo treinta y dos: Días normales.
Los días pasaban y Jesua seguía en el hospital, nos turnábamos con los chicos para no dejarlo solo en ningún momento, aparte de eso; otros conocidos asistían al hospital a quedarse con él cuándo nosotros debíamos ir a clases.
Preferí contarles lo que ocurrió a Lupe y Luca, ya que ambos estaban preocupados por nosotros, Luca estaba preocupado, pero decidió no ir a verlo para no tener un nuevo enfrentamiento con él, estaba muy decidido a mantener una distancia para evitarse el sufrimiento, por ot