Capítulo cuarenta y tres: De acampada.
Por fin había llegado el día de irnos de acampada, Matt; Jesua, Dilan; Renata, Pablo; Lupe, Luca y yo, perfecto grupito desde el primer año de clases.
Los chicos estaban muy emocionados, marchamos por la carretera con el auto de Matt y dos motos siguiéndonos, en la ida se escuchaba la música a todo volumen; los chicos en las motos no paraban de gritar y decir babosadas, mientras los que íbamos en auto le seguíamos sus juegos, sin dejar de prestar atención a la carretera; claro está.
Paramos