Capítulo ciento cuatro: Mi familia no se toca.
Minutos después Dilan y Renata aparecieron, él salió corriendo en mi dirección,
— Pero ¿qué paso Fer? — me pregunta observando a Luca preocupado
Yo quise llevarlo al hospital, pero él se negó,
—Llévenme a casa, chicos.
Junto a Dilan lo llevamos a su apartamento y con Renata curamos sus heridas, me sentía tan mal, por lo que había ocurrido,
— Lo siento nene— le dije llorando, Luca tomo mi mano,
— Tranquila hadita, estos golpes no son nada para mí.
— Como dices eso Luca, apenas a