130. La Alfa de Espíritu
La noticia de que el grupo de exploradores no había regresado encendió todas las alarmas en la manada de Sombra. No era común que los guerreros entrenados desaparecieran sin dejar rastro, y mucho menos en terreno que conocían como la palma de su mano.
Dayleen, acompañada de Ivanko, Kenji, Cassian y Annika, decidió salir personalmente para investigar.
—Podría ser una señal de emboscada —advirtió Cassian mientras descendían por el paso norte, entre rocas húmedas y árboles centenarios—. No pod