Ashton…
Ahora estábamos en el hospital y veía cómo un doctor inspeccionaba los moretones de Rosa. Le pidió a una de las enfermeras que la vendara y le limpiara el pómulo después de cosérselo. Yo miraba atentamente, pues no quería que le hicieran daño. Ya estaba sufriendo bastante. El doctor dijo que tenía algunas costillas rotas, pero que se curarían con el tiempo. Me alegré de que estuviera viva. Prometo que mataré a los cabrones que le hicieron esto.
Miré a Rosa y estaba tan pálida como una