Capítulo 146
Cuando tomamos asiento junto a donde jugaban los niños, sentí sus ojos clavados en mí. Pero cada vez que levantaba la vista, él miraba hacia otro lado.

“¿Qué?”. Pregunté entretenida.

“Nada”.

“¿Entonces por qué me miras fijamente?”.

“No te estaba mirando”. Dijo a la defensiva.

“Puedes tomar una foto; dura más, y además, sé que soy linda”. Bromeé.

“Muy graciosa”. Se echó a reír. “Y no, no eres linda”. Dijo. Deteniéndose un segundo. “Eres hermosa”.

“Oh, así que me estabas mirando”. Bromeé.

Continue lendo este livro gratuitamente
Digitalize o código para baixar o App
Explore e leia boas novelas gratuitamente
Acesso gratuito a um vasto número de boas novelas no aplicativo BueNovela. Baixe os livros que você gosta e leia em qualquer lugar e a qualquer hora.
Leia livros gratuitamente no aplicativo
Digitalize o código para ler no App