Los arrastraron hasta el jardín, no eran muchos los guardias que se encontraban en la zona, cuando llegaron ahí, soltaron a Lana, ella de inmediato intento proteger a Hiro al ponerlo detrás suyo, los hombres emitieron una risa con su acción.
— Por favor, Lana, deja de protegerlo — dijo Lucien— Ese hombre te traiciono una vez.
Lucien movió las manos para ponerlas en su cadera descubriendo así el arma que portaba en su pantalón, ella la miro fijamente, sabia que en ese aspecto él tenía más ventaj